When you know that every problem is only a false problem, you are dangerously close to salvation.
Emil M Cioran
I dream of a language
whose words, like fists,
would fracture jaws.
Emil M Cioran
I feel completely detached from any country, any group.
I am a metaphysically displaced person.
Emil M Cioran
No one recovers from the disease of being born, a deadly wound if ever there was one. Yet it is with the hope of being cured of it some day that we accept life and endure its ordeals. The years pass, the wound remains.
Emil M Cioran
Cure yourself of your nostalgias, of the childish obsession with the beginning and the end of time. Eternity, that dead duration—only the weak are concerned with such things. Let the moment do its work, let it reabsorb your dreams.
Emil M Cioran
Ambition is a drug that makes its addicts potential madmen.
Emil M Cioran
As the years pass, the number of those we can communicate with diminishes. When there is no longer anyone to talk to, at last we will be as we were before stooping to a name.
Emil M Cioran
According to Sumerian mythology, the flood was the punishment the gods inflicted on man because of the noise he made. —What would I not give to know how they will reward him for today’s racket?
Emil M Cioran
Cure yourself of your nostalgias, of the childish obsession with the beginning and the end of time. Eternity, that dead duration—only the weak are concerned with such things. Let the moment do its work, let it reabsorb your dreams.
Emil M Cioran
El mundo comienza y acaba con nosotros. Solo existe en nuestra conciencia, ella lo es todo y ese todo desaparece con ella. Al morir no abandonamos nada. ¿Por qué entonces tantos melindres en torno a un acontecimiento que no es ningún acontecimiento?
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Lo que se arruina lo que deseo.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Ser objetivo es la prueba de una perturbación inquietante. Quien dice vivo dice parcial: la objetividad, fenómeno tardío, síntoma alarmante, es el comienzo de la capitulación.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Pasar del desprecio al desapego parece fácil. Sin embargo es menos una transición que una hazaña, que un triunfo. El desprecio es la primera victoria sobre el mundo; el desapego, la última, la suprema. El intervalo que las separa es similar al camino que va de la libertad a la liberación.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Ganas de rugir, de escupir a la gente a la cara, de golpearla, de pisotearla… Me he ejercitado en la decencia para humillar a mi rabia, y mi rabia se venga de mi tan frecuentemente como puede.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Todo el mundo me exaspera. Pero me gusta reír. Y no puedo reír solo.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Podríamos por fin respirar mejor si una mañana nos dijeran que la inmensa mayoría de nuestros semejantes se ha volatilizado como por encanto.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Sería capaz de cualquier sacrificio para librarme de este yo lamentable que en este instante mismo ocupa en el Todo un lugar con el que ningún dios ha osado soñar.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Intento en vano imaginar el cosmos sin… mi. Afortunadamente, la muerte se apresurará a remediar la insuficiencia de mi imaginación.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
El orgasmo es un paroxismo; la desesperación, otro. El primero dura un instante; el segundo una vida.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
No hay que leer para comprender a los demás, sino para comprenderse a si mismo.
Emil M Cioran, Ese maldito yo
Gracias a que estamos vestidos alardeamos de inmortalidad: ¿cómo puede uno morir cuando lleva corbata? El cadáver que se endominga ya no se reconoce, e imaginando la eternidad, se apropia de la ilusión. La carne cubre al esqueleto, el traje cubre a la carne: subterfugios de la naturaleza y del hombre, trapacerías instintivas y convencionales: un ‘señor’ no puede estar amasado de lodo ni de polvo… Dignidad, honorabilidad, decencia, otras tantas escapatorias ante lo irremediable. Y cuando te pones un sombrero, ¿quién diría que has residido en unas entrañas o que los gusanos se hartarán con tu grasa.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Siempre caen cabezas allí donde prevalece una idea; pues no puede prevalecer más que a expensas de otras ideas y de las cabezas que las concibieron o defendieron.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Mientras una institución se apoya sobre instintos fuertes, no admite ni enemigos ni heréticos: los degüella, los quema o los encierra. ¡Piras, cadalsos, prisiones!, no es la maldad la que los inventó, es la convicción, cualquier convicción total. ¿Se instaura una creencia? Más pronto o más tarde, la policía garantizará su ‘verdad’.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
¡Rebajarse ante esos macacos encorbatados, suertudos, infatuados!; ¡estar a merced de esas caricaturas, indignas hasta de desprecio! La vergüenza de tener que solicitar algo, sea lo que sea, excita el deseo de aniquilar este planeta, con sus jerarquías y las degradaciones que comporta. La sociedad no es un mal sino un desastre; ¡qué estúpido milagro que pueda vivirse en ella! Cuando se la contempla entre la rabia y la indiferencia, se hace inexplicable que nadie haya sido capaz de demoler su edificio, que no haya habido hasta ahora gentes de bien, desesperadas y decentes, para arrasarla y borrar sus huellas.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Me gustaría que un demonio planease una conspiración contra el hombre: me aliaría con él. Cansado de debatirme con los funerales de mis deseos, tendría por fin un pretexto ideal, pues el Hastío es el martirio de los que ni viven ni mueren por ninguna creencia.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Digo: árbol, casa, yo, magnífico, estúpido; podría decir cualquier cosa y sueño con un asesino de todos los nombres y todos los adjetivos, de todos esos eructos honorables. A veces me parece que están muertos y nadie quiere enterrarlos. Por cobardía, los consideramos aún vivos, y continuamos soportando su olor sin taparnos la nariz. Sin embargo, no son ni expresan ya nada. Cuando se piensa en todas las bocas por las que pasaron, en todos los alientos que los corrompieron, en todas las ocasiones en que fueron proferidos, ¿cómo servirse de uno solo de ellos sin mancillarse?.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Por todas partes, gentes que quieren…; mascarada de pasos precipitados hacia fines mezquinos o misteriosos; voluntades que se cruzan; cada cual quiere; la multitud quiere; millares de personas tensas hacia no sé qué. No podría seguirles, aún menos desafiarles; me detengo estupefacto: ¿que prodigio les insufló tanto ánimo? Movilidad alucinante: en tan poca carne, ¡tanto vigor e histeria!. Estas bacterias a las que ningún escrúpulo calma, ninguna sabiduría apacigua, ninguna amargura desconcierta…
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Miembros de un universo oficial, debemos ocupar una plaza en él por el mecanismo de un destino rígido, que no se relaja más que a favor de los locos; éstos, al menos, no se ven constreñidos a tener una creencia, a afiliarse a una institución, a sostener una idea, a pretender una empresa. Desde que la sociedad se constituyó, los que pretendieron sustraerse a ella fueron perseguidos o escarnecidos. Se os perdona todo, con tal de que tengáis un oficio, un subtitulo bajo vuestro nombre, un sello sobre vuestra nada. Nadie tiene la audacia de gritar: ‘¡No quiero hacer nada!’; se es más indulgente con un asesino que con un espíritu liberado de los actos.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Hubiera querido sembrar la Duda hasta en las entrañas del globo, empapar con ella la materia, hacerla reinar donde el espíritu no penetró jamás, y, antes de alcanzar la médula de los seres vivientes, sacudir la quietud de las piedras, introducir en ella la inseguridad y los defectos del corazón. Arquitecto, hubiera construido un templo a la Ruina; predicador, revelado la farsa de la oración; rey, enarbolado el emblema de la rebelión. Como los hombres incuban un secreto deseo de repudiarse, hubiera estimulado en todas partes la infidelidad a uno mismo, hundido a la inocencia en el estupor, multiplicado los traidores a sí mismos, impedido a las multitudes acurrucarse en el pudridero de sus certidumbres.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
El pensamiento es una mentira, como el amor o la fe. Pues las verdades son fraudes y las pasiones olores; y a fin de cuenta la elección está entre el que miente y el que hiede.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Descubro en mí tanto mal como en cualquier otro, pero, como execro la acción -madre de todos los vicios-, no soy causa de sufrimientos para nadie.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Tuvo el orgullo de no mandar jamás, de no disponer de nada ni de nadie. Sin subalternos, sin amos, no dio ni recibió ordenes. Excluido del imperio de las leyes, y como si fuera anterior al bien y al mal, no hizo padecer nunca a nadie. En su memoria se borraron los nombres de las cosas; miraba sin percibir, escuchaba sin oír: los perfumes y aromas se desvanecían al aproximarse a los orificios de su nariz y a su paladar. Sus sentidos y sus deseos fueron sus únicos esclavos: de tal modo que apenas sintieron, apenas desearon. Olvidó dicha y desdicha, sed y temores; y si en alguna ocasión volvía a acordarse de ellos, desdeñaba nombrarlos y rebajarse así a la esperanza o la nostalgia. El gesto más ínfimo le costaba más esfuerzos que los que cuestan a otros fundar o derribar un imperio. Pues nació cansado de nacer, se quiso sombra: ¿cuándo vivió entonces?, ¿y por culpa de qué nacimiento? Y si llevó su sudario en vida, ¿merced a qué milagro logró morir?.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Ponemos en tela de juicio todo lo que antaño amamos, y tenemos siempre razón y siempre estamos equivocados; pues todo es válido y todo carece de importancia. Sonrío: nace un mundo; me entristezco: desaparece, y ya se perfila otro. No hay opinión, sistema o creencia que no sea justa y al mismo tiempo absurda, según nos adhiramos o nos separemos de ella. No se encuentra más rigor en la filosofía que en la poesía, ni en el espíritu que en el corazón; el rigor no existe más que en la medida que uno se identifica con la cosa que se aborda o que se sufre; desde el exterior, todo es arbitrario: razones y sentimientos. Lo que llaman verdad es un error insuficientemente vivido, aún no vaciado, pero que no podrá dejar de envejecer pronto, un error nuevo, y que espera comprometer su novedad.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Perdéis el tiempo insistiendo. Yo también he mirado hacia el cielo, pero no he visto nada. Renunciad a convencerme: si alguna vez he logrado encontrar a Dios por deducción, nunca lo encontré en mi corazón: y si lo encontrase, no podría seguiros en vuestro camino o en vuestras muecas, aún menos en esos ballets que son vuestros maitines o vuestras completas. Nada supera las delicias del ocio: aunque llegase el fin del mundo, no dejaría yo mi cama a una hora indebida: ¿cómo iba a correr entonces en plena noche a inmolar mi sueño en el altar de lo Incierto? Incluso si la gracia me obnubilase y los éxtasis me estremeciesen sin tregua, unos cuantos sarcasmos bastarían para distraerme. ¡Oh, no, ya veis, temo carcajearme en mis oraciones, y condenarme así más por la fe que por la incredulidad! Ahorradme un aumento de esfuerzo: de todos modos, mis hombros están demasiado cansados para sostener el cielo.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Ni pacto con la vida, ni pacto con la muerte: habiendo desaprendido a ser, consiento en borrarme.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
El error de los que captan la decadencia es querer combatirla, mientras que lo que haría falta es fomentarla: al desarrollarse, se agota y permite el acceso de otras formas. El verdadero precursor no es quien propone un sistema cuando nadie lo quiere, sino más bien quien precipita el Caos y es su agente y turiferario.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Las ideologías no fueron inventadas más que para dar un lustre al fondo de barbarie que se mantiene a través de los siglos, para cubrir las inclinaciones asesinas comunes a todos los hombres.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Cada generación eleva monumentos a los verdugos de la precedente. No es menos cierto que las víctimas aceptaron de buen grado ser inmoladas en el momento en que creyeron en la gloria, ese triunfo de uno solo, esa derrota de todos.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Sueño con querer y todo lo que quiero me parece sin valor.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
De dónde vengo, no sabría decirlo: en los templos permanezco sin creencia; en las ciudades, sin ardor; junto a mis semejantes, sin curiosidad; sobre la tierra, sin certidumbres. Dadme un deseo preciso y derribaré el mundo. Libradme de esta vergüenza de los actos que me hace interpretar cada mañana la comedia de la resurrección y cada tarde la del entierro; en el intervalo, nada más que este suplicio en el sudario del hastío.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Despreciamos con justicia a los que no han aprovechado sus defectos, a los que no han explotado sus carencias y no se han enriquecido con sus pérdidas, lo mismo que despreciamos a todo hombre que no sufra por ser hombre o simplemente por ser.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
El verdadero héroe combate y muere en nombre de su destino, no en nombre de una creencia.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
La efervescencia de los corazones ha provocado desastres que ningún demonio se hubiera atrevido a concebir. En cuanto veáis un espíritu inflamado, podéis estar seguros de que acabaréis por ser víctimas suyas. Los que cree en su verdad -los únicos de los que la memoria de los hombres deja huella- dejan tras ellos el suelo sembrado de cadáveres. Las religiones cuentan en su balance más crímenes de los que tienen en su activo las más sangrientas tiranías y aquellos a quienes la humanidad ha divinizado superan de lejos a los asesinos más concienzudos en su sed de sangre.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Es la falta de amargura perezosa la que hace de los hombres bestias sectarias: los crímenes más matizados tanto como los más groseros son perpetrados por los que se toman las cosas en serio. Sólo el diletante no tiene gusto por la sangre, sólo él no es criminal.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
No hay verdadera inspiración que no surja de la anomalía de un alma más vasta que el mundo.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Si todos los que hemos matado con el pensamiento desparecieran de verdad, la tierra no tendría ya habitantes. Llevamos en nosotros un verdugo reticente, un criminal irrealizado. Y los que no tienen la audacia de confesarse sus tendencias homicidas, asesinan en sueños, pueblan de cadáveres sus pesadillas.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Ayer, hoy, mañana: categorías para uso de criados. Para el ocioso suntuosamente instalado en el Desconsuelo, y al que todo instante aflige, pasado, presente y futuro no son más que apariencias variables del mismo mal, idéntico en su sustancia, inexorable en su insinuación y monótono en su persistencia.
Y ese mal es coextensivo con el ser. Es el ser mismo.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Cambiamos de remedios, al no encontrar ninguno eficaz ni válido, porque no tenemos fe ni en el apaciguamiento que buscamos ni en los placeres que perseguimos.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Los desocupados captan más cosas y son más profundos que los atareados: ninguna empresa limita su horizonte; nacidos en un eterno domingo, miran y se miran mirar. La pereza es un escepticismo fisiológico, la duda de la carne. En un mundo transido de ociosidad, serían los únicos en no hacerse asesinos. Pero no forman parte de la humanidad y, puesto que el sudor no es su fuerte, viven sin sufrir las consecuencias de la Vida y del Pecado. No haciendo el bien ni el mal, desdeñan -espectadores de la epilepsia humana- las semanas del tiempo, los esfuerzos que asfixian la conciencia.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Cuando uno ha atisbado, por una intuición devastadora y fácilmente renovable, su propia inutilidad, es incomprensible que cualquier otro no haga lo mismo.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
La fuente de nuestros actos reside en una propensión inconsciente a considerarnos el centro, la razón y el resultado del tiempo. Nuestros reflejos y nuestro orgullo transforman en planeta la parcela de carne y de conciencia que somos. Si tuviéramos el justo sentido de nuestra posición en el mundo, si comparar fuera inseparable de vivir, la revelación de nuestra ínfima presencia nos aplastaría.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
En todo hombre dormita un profeta, y cuando se despierta hay un poco más de mal en el mundo.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
El fanático es incorruptible: si mata por una idea, puede igualmente hacerse matar por ella; en los dos casos, tirano o mártir, es un monstruo. No hay seres más peligrosos que los que han sufrido por una creencia: los grandes perseguidores se reclutan entre los mártires a los que no se ha cortado la cabeza.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Toda fe ejerce una forma de terror, tanto más temible cuanto que los ‘puros’ son sus agentes.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Jamás el espíritu dubitativo, aquejado de hamletismo, fue pernicioso: el principio del mal reside en la tensión de la voluntad, en la ineptitud para el quietismo, en la megalomanía prometeica de una raza que revienta de ideal, que estalla bajo sus convicciones y la cual, por haberse complacido en despreciar la duda y la pereza -vicios más nobles que todas sus virtudes-, se ha internado en una vía de perdición, en la historia, en esa mezcla indecente de banalidad y apocalipsis… Las certezas abundan en ella: suprimidlas y suprimiréis sobre todo sus consecuencias: reconstituiréis el paraíso. ¿Qué es la Caída sino la búsqueda de una verdad y la certeza de haberla encontrado, la pasión por un dogma, el establecimiento de un dogma? De ello resulta el fanatismo -tara capital que da al hombre el gusto por la eficacia, por la profecía y el terror-, lepra lírica que contamina las almas, las somete, las tritura o las exalta… No escapan más que los escépticos (o los perezosos y los estetas), porque no proponen nada, porque -verdaderos bienhechores de la humanidad- destruyen los prejuicios y analizan el delirio.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
Los verdaderos criminales son los que establecen una ortodoxia sobre el plano religioso o político, los que distinguen entre el fiel y el cismático.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
La idea de que hubiera sido mejor no existir es una de las que mayor oposición encuentran. Incapaz de mirarse mas que desde el interior, cada cual se cree necesario hasta indispensable, cada cual se siente y se percibe como una realidad absoluta, como un todo, como el todo. Desde el momento en que uno se identifica enteramente con su propio ser, uno reacciona como Dios, es Dios.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
En todo, solo cuentan el principio y el desenlace, el hacer y el deshacer. El camino hacia el ser y el camino fuera del ser, eso es la respiración, el aliento, mientras que el ser como tal no es mas que una asfixia.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
A veces uno quisiera ser caníbal, no tanto por el placer de devorar a Fulano o a Mengano como por el de vomitarlo.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Solo tiene convicciones quien no ha profundizado en nada.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Por muy horrible que sea un monstruo, nos atrae secretamente, nos persigue, nos obsesiona. Representa, aumentadas, nuestra superioridad y nuestra miseria, nos proclama, es nuestro portaestandarte.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Estaba por encima de todos, sin tener por ello mérito alguno: simplemente se había olvidado de desear.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
El problema de la responsabilidad solo tendría sentido si nos hubiesen consultado antes de nuestro nacimiento y hubiésemos aceptado ser precisamente ese que somos.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Suicidarse por lo que se es, pase; pero no porque la humanidad entera pudiera escupirle a uno a la cara.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Es libre aquel que ha discernido la inanidad de todos los puntos de vista, y liberado quien ha sacado las consecuencias.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
No mires hacia atrás ni hacia adelante, mira en ti sin temor ni nostalgia. Nadie desciende en si mismo mientras permanezca esclavo del pasado o del futuro.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Cuando nos comunican un juicio desfavorable sobre nuestra persona, en lugar de enfadarnos deberíamos pensar en todo lo malo que hemos dicho de los demás, y decirnos que es justo que también se hable así de nosotros. La ironía quiere que no exista persona más vulnerable, más susceptible, menos dispuesto a reconocer sus defectos, que el maledicente. Bastaría citarle la mínima parte de lo que se dice sobre él para que pierda el control, se desate y se ahogue en su bilis.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Ojala pudiese decir como ese rabino hasideo: la bendición de mi vida es que nunca he tenido necesidad de nada hasta haberlo poseído.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
El futuro solo se vuelve temible en cuanto uno no está seguro de poder matarse en el momento deseado.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Un infierno demasiado perfecto es casi tan estéril como el paraíso.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
La pasión por la música es en si misma una confesión. Más sabemos de un desconocido que la tiene que de alguien insensible a ella y que frecuentamos a diario.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Al lado del vegetal, todo parece inoportuno. El sol tuvo que sentirse molesto cuando apareció el primer insecto, y cambiar de domicilio cuando irrumpió el primer chimpancé.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Ser objetivo es tratar al prójimo como se trata a un objeto, a un muerto, es comportarse con él como un sepulturero.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
No merece la pena matarse, siempre lo hace uno demasiado tarde.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
El mismo sentimiento de no pertenencia, de juego inútil, donde quiera que vaya: simulo interesarme por lo que no me importa, me afano por automatismo o por caridad, sin involucrarme jamás, sin estar nunca en ninguna parte. Lo que me atrae está en otro lado, y ese otro lado no sé que es.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Si antaño, frente a un muerto me preguntaba: ¿de qué le sirvió nacer?, hoy me pregunto lo mismo ante cualquiera que este vivo.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Estoy, por lo general, tan seguro de que todo está desprovisto de consistencia, de fundamento, de justificación, que aquel que osara contradecirme, aunque fuera el hombre que más estimo, me parecería un charlatán o un imbécil.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Sé que mi nacimiento es una casualidad, un accidente risible, y, no obstante, apenas me descuido me comporta como si se tratara de un acontecimiento capital, indispensable para la marcha y el equilibrio del mundo.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
¿Con que derecho os ponéis a rezar por mí? No tengo necesidad de intercesores, me las arreglaré solo. De un miserable, tal vez lo aceptaría; de nadie más, aunque se tratara de un santo. No tolero que se preocupen por mi salvación. Si le temo y le huyo, que indiscretas resultan entonces vuestras plegarias.
Dirigidlas a otra parte, de todas formas no estamos al servicio de los mismos dioses. Si los míos son impotentes, no hay razón para creer que los vuestros lo sean menos. Y aún suponiendo que sean tal y como los imagináis, todavía les faltaría el poder de curarme de un horror más viejo que mi memoria.
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
No hago nada, es cierto. Pero veo pasar las horas, lo cual vale más que tratar de llenarlas
Emil M Cioran, Del inconveniente de haber nacido
Patíbulos, calabozos y mazmorras no prosperan más que a la sombra de una fe, de esa necesidad de creer que ha infectado el espíritu para siempre. El diablo palidece junto a quien dispone de una verdad, de su verdad.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre
En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo; pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la lógica a la epilepsia se ha consumado…
Así nacen las ideologías, las doctrinas y las farsas sangrientas. Idólatras por instinto, convertimos en incondicionados los objetos de nuestros sueños y de nuestros intereses.La historia no es más que un desfile de falsos Absolutos, una sucesión de templos elevados a pretextos, un envilecimiento del espíritu ante lo Improbable. Incluso cuando se aleja de la religión el hombre permanece sujeto a ella; agotándose en forjar simulacros de dioses, los adopta después febrilmente: su necesidad de ficción, de mitología, triunfa sobre la evidencia y el ridículo. Su capacidad de adorar es responsable de todos sus crímenes: el que ama indebidamente a un dios obliga a los otros a amarlo, en espera de exterminarlos si se rehúsan. No hay intolerancia, intransigencia ideológica o proselitismo que no revelen el fondo bestial del entusiasmo.
Emil M Cioran, Breviario de podredumbre